El diagnóstico territorial de IMOX revela una exclusión histórica de pequeños productores y productoras del acceso al riego, especialmente en regiones rurales e indígenas.
En Alta Verapaz y Quiché, el 100% de las organizaciones evaluadas carece de sistemas de riego, utilizando únicamente agua para consumo humano.
En el Altiplano Occidental, menos del 50% de las comunidades dispone de sistemas de riego, generalmente con tecnologías poco eficientes y altos costos de operación.
A nivel nacional, solo una pequeña proporción del área agrícola con potencial de riego está equipada, y la mayor parte del recurso hídrico es utilizada por la agroindustria, no por la agricultura familiar.
Esta situación limita severamente la capacidad de los pequeños productores para planificar su producción, estabilizar rendimientos y responder a las nuevas condiciones climáticas.